El 20 de agosto de 2026 se hizo pública una investigación de GuidePoint Security (equipo GRIT) sobre un actor que opera bajo el nombre de Ransom Busters LTD y que se presenta ante las víctimas de ransomware como una firma de recuperación de datos. El esquema no es un servicio: es una segunda extorsión, ejecutada con alta probabilidad por el mismo afiliado responsable de la intrusión original.
Cómo funciona el engaño
El actor envía correos no solicitados a directores generales y responsables de TI afirmando haber accedido a servidores comprometidos de operaciones de ransomware y tener en su poder los datos exfiltrados de la víctima. Ofrece descifrar los archivos y destruir las copias en manos de los atacantes originales, a cambio de pagos que oscilan entre US$20,000 y US$60,000.
La señal que delata la operación
El indicador más útil para cualquier empresa es de calendario, no técnico: Ransom Busters contacta a las víctimas antes de que la brecha sea pública. Las firmas legítimas de respuesta a incidentes se involucran después de que el incidente se divulga o cuando la propia víctima las contrata. Nadie externo y legítimo puede saber de una brecha que aún no se ha anunciado.
El análisis forense de dos entornos afectados encontró artefactos de intrusión idénticos, lo que refuerza la conclusión de que se trata de un afiliado desviando pagos de extorsión de las propias operaciones de ransomware como servicio (RaaS) para las que trabaja. Entre los artefactos coincidentes:
- Uso de SoftPerfect Network Scanner para reconocimiento interno.
- Uso de s5cmd para exfiltración hacia almacenamiento en AWS.
- Herramientas RMM (Remotely) desplegadas vía PowerShell.
- Una cuenta de puerta trasera con la contraseña Numlock!123 y un nombre de host controlado por el atacante (DESKTOP-BBETH6K).
Por qué esto le importa a una empresa mediana de LATAM
La táctica ataca el momento de mayor desorden posible: las primeras horas de un incidente, cuando la dirección todavía no sabe el alcance, el equipo de TI está saturado y aparece un correo que promete resolverlo todo por una fracción del rescate original. Es precisamente el escenario en el que se toman decisiones sin proceso.
Y el problema de fondo no es el correo: es que la organización no tenga forma de responder rápido a la pregunta "¿qué se llevaron y a quién hay que notificar?". En República Dominicana, con la responsabilidad penal de las personas jurídicas en el horizonte y las exigencias de trazabilidad de la Superintendencia de Bancos, improvisar esa respuesta ya no es solo un riesgo operativo.
Medidas concretas
- Regla firme: ninguna comunicación no solicitada sobre un incidente se responde. Se reenvía al equipo de respuesta y se preserva como evidencia.
- Canal único de gestión de incidentes, con registro de cada comunicación entrante, quién la recibió y qué se hizo con ella. Si la conversación sobre un incidente ocurre en correos personales y WhatsApp, no hay evidencia reconstruible.
- Buscar los indicadores publicados en el entorno: cuentas locales no documentadas, presencia de SoftPerfect Network Scanner o s5cmd sin justificación, herramientas RMM no autorizadas.
- Contratar la firma de respuesta a incidentes antes de necesitarla, para no evaluar proveedores en medio de una crisis.
- Verificar que los respaldos estén aislados y probados. La oferta de descifrado solo es tentadora si no hay alternativa.
En TEKFENIX construimos herramientas para que ese registro exista antes de que haga falta. Servigo365 centraliza la mesa de ayuda y los canales de contacto de forma que cada comunicación queda trazada y auditable, incluidas las sospechosas. CumplimientoControl sostiene la trazabilidad regulatoria y el monitoreo de medios adversos que una entidad necesita para responder con datos, y no con memoria, cuando el regulador pregunta. Un incidente de seguridad se gestiona con procesos, no con correos sueltos; y la mejor hora para montar esos procesos es cualquiera menos la del incidente.