Un informe de Arctic Wolf publicado el 8 de septiembre de 2026 describe un clúster de amenazas activo y extendido, rastreado como PREY-0058, que no instala malware, no explota una vulnerabilidad de software y no toca el endpoint. Levanta el teléfono.
Cómo funciona el ataque
La secuencia es notablemente simple y por eso funciona:
- Los atacantes llaman por teléfono suplantando a personal interno de TI o de la mesa de ayuda.
- Dirigen a la víctima a una URL con temática de autenticación, típicamente con el formato organización-de-la-víctima.dominio-señuelo, lo que le da apariencia legítima.
- Los objetivos preferidos son directores, vicepresidentes y personal ejecutivo, es decir, quienes tienen acceso amplio y menos tiempo para dudar.
- En esas páginas, paneles de adversary-in-the-middle interceptan credenciales y aprobaciones de autenticación multifactor en tiempo real. La MFA se aprueba de verdad; el atacante simplemente está en el medio.
El detalle que rompe las defensas habituales
Las sesiones robadas se reproducen desde infraestructura de proxy residencial, sobre todo NodeMaven, con direcciones IP que resuelven a la misma geolocalización y la misma red (ASN) que la víctima. Esto anula la detección más común contra el robo de sesiones: la alerta de viaje imposible. Para el sistema, el usuario sigue conectándose desde su ciudad, con su proveedor de internet.
Una vez dentro, la actividad inicial pasa por aplicaciones como My Signins, My Profile y My Apps, que le revelan al atacante los detalles de la cuenta y qué aplicaciones tiene disponibles la víctima. Después viene el reconocimiento contra SharePoint y Entra ID, con eventos SearchQueryPerformed que mapean sitios y archivos, y la extracción masiva de datos desde OneDrive, Exchange y Box. El cierre es una demanda de extorsión.
Qué monitorear
- Inicios de sesión en Microsoft 365 desde proxies residenciales o redes de hosting.
- Sesiones que arrancan accediendo en secuencia a OfficeHome, My Signins, My Profile, My Apps y Microsoft Account Controls.
- Desviaciones del patrón normal del usuario: ubicación, ISP, navegador, sistema operativo o user agent distintos.
- Eventos SearchQueryPerformed inusuales en SharePoint que enumeran sitios y archivos.
- Gran volumen de eventos MailItemsAccessed en Exchange en poco tiempo, sobre todo desde IP de hosting o proxy.
- Descargas masivas de SharePoint y OneDrive por un solo usuario, especialmente con herramientas de scripting como Python requests o Microsoft Graph.
- Dominios de phishing nuevos que imiten a su organización y apunten al registro de passkeys o MFA.
Cómo reducir el riesgo
- Exigir dispositivos gestionados para acceder a Microsoft 365 y bloquear o desafiar el acceso desde redes de proxy y hosting.
- Usar MFA resistente a phishing: llaves FIDO2 o passkeys vinculadas al dispositivo, que sí detienen los ataques adversary-in-the-middle.
- Limitar el acceso de los usuarios a datos sensibles en SharePoint y habilitar Continuous Access Evaluation.
- Entrenar a los empleados y a los equipos de mesa de ayuda para verificar llamadas de TI inesperadas por un canal de confianza.
El punto que nadie quiere mirar
Ese último control es el más barato y el más ignorado. El ataque no funciona por una falla técnica: funciona porque la mesa de ayuda es una relación de confianza sin protocolo de verificación. Todo el mundo sabe que TI a veces llama. Nadie tiene claro cómo confirmar que quien llama es realmente TI.
La contramedida no es tecnología nueva, es proceso registrado: un canal de verificación conocido por todos, un registro de qué contactos legítimos inició realmente la mesa de ayuda, y la capacidad de que un empleado consulte en segundos si ese ticket existe. Cuando el soporte opera por llamadas informales y mensajes sueltos, esa verificación es imposible.
En TEKFENIX diseñamos Servigo365 partiendo de esa idea: toda interacción de soporte queda registrada como ticket identificable, con canal, responsable y trazabilidad, sea que llegue por teléfono, WhatsApp, correo o chat. Eso convierte la pregunta ¿esta llamada de TI es real? en algo que el usuario puede verificar en lugar de suponer. Si su organización todavía depende de que la gente reconozca la voz de soporte, conversemos sobre cómo darle a su mesa de ayuda una identidad verificable.