El especialista en prevención de lavado de activos Mauricio Cancú advirtió en una entrevista reciente que cualquier persona física o jurídica puede ser utilizada por organizaciones criminales para lavar activos, independientemente de que esté o no catalogada como sujeto obligado bajo la Ley 155-17 de República Dominicana.
Según explicó, existe la falsa percepción de que solo las entidades reguladas —bancos, aseguradoras, casas de cambio— enfrentan este tipo de riesgos. En realidad, cualquier actividad económica puede convertirse en un canal para dar apariencia de legalidad a recursos de origen ilícito, desde una pequeña empresa de servicios hasta un comercio minorista.
El riesgo no se limita a los "sujetos obligados"
Cancú fue enfático en que "el hecho de que tú no seas un sujeto obligado establecido en la ley 155-17 no quiere decir que no te puedan utilizar para lavar activos". Su llamado es a fortalecer la cultura de prevención en todo el ecosistema empresarial dominicano, no solo en el sector financiero regulado, ya que las estructuras criminales actualizan constantemente sus métodos para evadir controles.
- La Ley 155-17 define a los sujetos obligados, pero el riesgo de ser usado para lavado de activos no se limita a ellos.
- Las modalidades de lavado evolucionan constantemente, lo que exige monitoreo continuo y no solo controles puntuales.
- La falta de conciencia sobre la propia vulnerabilidad es, según el experto, uno de los principales desafíos del país en esta materia.
Qué implica esto para empresas no reguladas
Para una empresa que no es sujeto obligado, esta advertencia se traduce en una recomendación concreta: aunque la ley no lo exija formalmente, adoptar prácticas básicas de debida diligencia con clientes y proveedores, y monitorear transacciones inusuales, reduce el riesgo de ser utilizada —sin saberlo— como vehículo de lavado de activos.
En TEKFENIX desarrollamos CumplimientoControl, una plataforma pensada precisamente para este escenario: monitoreo de medios adversos, trazabilidad regulatoria y gestión de alertas AML que no solo sirve a bancos y aseguradoras, sino a cualquier empresa dominicana que quiera protegerse de este riesgo de forma proactiva, sin necesidad de construir un área de cumplimiento desde cero. Como advierte Cancú, la exposición al lavado de activos no depende del tamaño ni del sector de la empresa, sino de si existen o no controles para detectarlo a tiempo.