Hoy 17 y mañana 18 de septiembre, el Centro de Convenciones Puerta de Oro de Barranquilla concentra el Latam Fintech Market 2026, el encuentro organizado por Colombia Fintech que reúne a startups, bancos, inversionistas, reguladores y proveedores de tecnología de toda la región. Más de 2.300 asistentes, más de 100 ponentes confirmados, y la presencia del vicepresidente José Manuel Restrepo y del superintendente financiero Pablo Rivas Herazo. Entre los oradores internacionales, David Vélez, cofundador y CEO de Nu; Andrei Roman, CEO de AtlasIntel; e Ignacio Giraldo, CEO de Lulo Bank.
Para una empresa dominicana o caribeña, el interés del evento no está en el networking colombiano. Está en que los tres ejes de su agenda son exactamente los tres problemas que el sistema financiero dominicano tendrá sobre la mesa en los próximos dieciocho meses.
Eje 1: consolidación del modelo de finanzas abiertas
La discusión regional ya pasó de «si» a «cómo». Finanzas abiertas significa que los datos del cliente dejan de ser propiedad de facto de la institución que los custodia y pasan a ser portables con su consentimiento. Para el banco o la financiera eso implica tres cosas técnicas que no son opcionales: APIs documentadas y versionadas, gestión de consentimiento auditable, y capacidad de responder a solicitudes de terceros con latencia acotada. Ninguna de las tres se improvisa en el trimestre en que sale la norma.
Eje 2: soberanía sobre las redes de pago inmediato
Es el debate más denso y el que más directamente toca a República Dominicana. El Banco Central del país anunció que su Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos (SGPI) entrará en funcionamiento en el primer semestre de 2027, sustituyendo el actual servicio de Pagos al Instante BCRD que opera sobre el LBTR. El SGPI permitirá transferencias interoperables en un máximo de 10 segundos, 24 horas al día, los 365 días del año, mediante identificadores como número de celular, cédula, correo electrónico o códigos QR.
La palabra «soberanía» en el debate regional apunta a quién controla la infraestructura, las reglas de enrutamiento y los datos de esa red. Pero para una empresa operativa la traducción es más prosaica y más urgente:
- La ventana antifraude se colapsa. Cuando la liquidación toma 10 segundos y opera de madrugada, los controles que hoy dependen de un batch nocturno o de una revisión manual dejan de servir. El control tiene que ser sincrónico.
- El volumen de soporte se dispara. Una red 24/7 genera consultas 24/7. La disponibilidad del canal de atención deja de ser un diferenciador y pasa a ser un requisito operativo.
- La conciliación cambia de naturaleza. Pasa de ser un proceso diario a ser un flujo continuo, con implicaciones directas para los sistemas contables y de cumplimiento.
Eje 3: adopción de IA en la evaluación crediticia
El tercer frente es el que traerá más fricción regulatoria. Usar modelos de IA para decidir crédito obliga a responder preguntas que los reguladores latinoamericanos ya están formulando: ¿puede explicar por qué se negó esta solicitud? ¿Validó el modelo? ¿Evidenció las decisiones de ajuste? ¿Midió el sesgo? La tendencia regulatoria global de 2026 es hacia la efectividad demostrable por encima del proceso documentado, y la evaluación crediticia algorítmica es el caso donde ese estándar muerde más fuerte.
Lo que conviene hacer ahora, no en 2027
Dieciocho meses parecen mucho tiempo hasta que se descomponen en las tareas reales: inventariar integraciones existentes, documentar APIs, definir gestión de consentimiento, rediseñar controles antifraude para operar en tiempo real, dimensionar la operación de atención para cobertura continua y establecer trazabilidad sobre decisiones automatizadas. Las instituciones que empiecen en 2027 llegarán tarde a su propia fecha de corte.
En TEKFENIX acompañamos esa preparación desde los tres frentes. CumplimientoControl aporta la capa de cumplimiento y trazabilidad regulatoria —monitoreo de medios adversos, rastro auditable de cada decisión y evidencia lista para el supervisor— que el estándar de efectividad demostrable exige. Servigo365 resuelve la atención multicanal continua que una red de pagos 24/7 hace obligatoria, con historial verificable de cada interacción. Y Nexturno ordena el flujo presencial en sucursal, que no desaparece con la digitalización: se transforma en atención de mayor valor y menor volumen, que hay que gestionar con precisión. Nuestro trabajo de integración a medida existe precisamente para que estas piezas conversen con el core bancario que ya tiene instalado.