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Riesgo medio-alto y el narcotráfico al frente: lo que revela la nueva Evaluación Nacional de Riesgos de Lavado de Activos en RDMedium-High Risk, Drug Trafficking Still Leading: What the Dominican Republic’s New AML Risk Assessment Reveals

2026-09-28

La Unidad de Análisis Financiero (UAF) de República Dominicana presentó esta semana los resultados de la Evaluación Nacional de Riesgos de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo (ENR) correspondiente a 2024, un ejercicio que actualiza el diagnóstico previo (2010-2014) y que confirma algo que muchos oficiales de cumplimiento ya intuían: el riesgo del país se mantiene en un nivel medio-alto, aunque con una mejora relativa frente a la evaluación anterior.

Las amenazas, en orden

Según el informe, las principales fuentes de riesgo identificadas son, en este orden:

  • Tráfico de drogas, presente en el 47.1% de los casos investigados
  • Corrupción pública, calificada con “nivel de amenaza alta” sobre el riesgo ético, económico y empresarial del país
  • Evasión tributaria
  • Criptoactivos sin regulación específica
  • Juegos de azar

El informe también aporta cifras concretas del período 2015-2020: 616 casos investigados, más de 4,965.8 millones de pesos incautados y 123 condenas obtenidas. Entre las tipologías de corrupción más detectadas figuran pagos sin documentación soporte, contratos sobrevaluados, testaferros incluidos en nómina y organizaciones fraudulentas creadas para simular operaciones legítimas.

Por qué esto no es solo un ejercicio académico

Una ENR no es un documento que se archive: en el marco de los estándares del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), es la base sobre la que los sujetos obligados —bancos, cooperativas, remesadoras, casinos, agentes inmobiliarios, notarios y cualquier entidad bajo régimen de prevención de lavado— deben calibrar sus propios programas de debida diligencia. Un hallazgo como “la corrupción pública es una amenaza alta” obliga, en la práctica, a revisar matrices de riesgo de clientes vinculados a contratación pública, funcionarios expuestos políticamente (PEP) y sus círculos cercanos.

El problema habitual no es la falta de voluntad, sino la falta de visibilidad continua. Muchas instituciones dominicanas cuentan con políticas de cumplimiento sólidas en papel, pero dependen de revisiones manuales y consultas puntuales a listas de sanciones que quedan desactualizadas en cuestión de semanas, justo cuando aparece nueva información en medios sobre un cliente, un proveedor o un beneficiario final.

De la evaluación de riesgo al monitoreo diario

Aquí es donde el enfoque de CumplimientoControl, la plataforma de cumplimiento financiero de TEKFENIX, cobra sentido: automatizar exactamente lo que una ENR pide hacer de forma continua. Monitoreo de medios adversos para detectar señales tempranas de vínculos con narcotráfico, corrupción o esquemas fraudulentos; trazabilidad regulatoria que documenta cada decisión de debida diligencia con evidencia auditable; y alertas que se actualizan cuando cambia el perfil de riesgo de un cliente, no solo cuando se hace la revisión anual. Para instituciones dominicanas que operan bajo la lupa de la Superintendencia de Bancos y la UAF, convertir los hallazgos de la ENR en controles operativos diarios —y no solo en un documento de cumplimiento— es la diferencia entre pasar una auditoría y realmente reducir el riesgo.

The Dominican Republic’s Financial Analysis Unit (UAF) released this week the results of its 2024 National Risk Assessment (ENR) for money laundering and terrorist financing, an exercise that updates the country’s prior diagnosis (2010-2014) and confirms what many compliance officers already suspected: the country’s risk level remains medium-high, though with a relative improvement over the previous assessment.

The threats, ranked

According to the report, the main sources of risk identified are, in order:

  • Drug trafficking, present in 47.1% of investigated cases
  • Public corruption, rated as a “high threat level” to the country’s ethical, economic and business risk
  • Tax evasion
  • Unregulated crypto-assets
  • Gambling

The report also provides concrete figures for 2015-2020: 616 cases investigated, more than 4.9 billion pesos seized, and 123 convictions obtained. Among the most detected corruption typologies are undocumented payments, overvalued contracts, ghost employees on payroll, and fraudulent organizations created to simulate legitimate operations.

Why this isn’t just an academic exercise

An ENR isn’t a document that gets filed away: under FATF (Financial Action Task Force) standards, it’s the basis on which obligated entities — banks, cooperatives, remittance companies, casinos, real estate agents, notaries, and any entity under AML regulation — must calibrate their own due diligence programs. A finding like “public corruption is a high threat” translates, in practice, into a need to revisit risk matrices for clients tied to public contracting, politically exposed persons (PEPs), and their close associates.

The usual problem isn’t lack of will, it’s lack of continuous visibility. Many Dominican institutions have solid compliance policies on paper, but rely on manual reviews and point-in-time checks against sanctions lists that go stale within weeks — right when new adverse media appears about a client, a vendor, or a beneficial owner.

From risk assessment to daily monitoring

This is where CumplimientoControl, TEKFENIX’s financial compliance platform, becomes relevant: automating exactly what an ENR asks institutions to do continuously. Adverse media monitoring to catch early signals of links to drug trafficking, corruption, or fraud schemes; regulatory traceability that documents every due diligence decision with auditable evidence; and alerts that update when a client’s risk profile changes — not only during the annual review. For Dominican institutions operating under the scrutiny of the Superintendencia de Bancos and the UAF, turning ENR findings into daily operational controls — rather than a compliance document that sits in a drawer — is the difference between passing an audit and actually reducing risk.

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