La Superintendencia de Bancos de la República Dominicana emitió la Circular CSB-REG-2026000008, que establece el reporte obligatorio de datos desagregados por sexo sobre el financiamiento a las micro, pequeñas y medianas empresas. El primer envío corresponde al corte del 30 de septiembre de 2026.
La medida se enmarca en la adopción dominicana del WE Finance Code, la iniciativa global que busca aumentar el financiamiento a mipymes lideradas por mujeres. Con ella, el país se posiciona como el primero de América Latina y el Caribe donde el sector privado impulsa la integración de datos desagregados al marco regulatorio de supervisión de su sistema financiero.
Qué hay que reportar exactamente
La circular exige a todas las entidades financieras del país reportar trimestralmente:
- La composición de la propiedad de sus clientes mipyme, incluyendo el porcentaje en manos de mujeres.
- El resultado de las solicitudes de crédito: aprobadas, rechazadas.
- Las razones del rechazo.
La SB, la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) y el Grupo BID definieron además una hoja de ruta para lo que resta del año, que incluye el primer reporte de indicadores desagregados ante la OCDE.
Por qué esto es un problema de datos antes que de cumplimiento
Vale la pena separar dos cosas. El objetivo de política pública —cerrar la brecha de financiamiento a empresas lideradas por mujeres— se discute en un plano. El reto operativo que le cae encima a cada entidad se discute en otro, y es el que suele subestimarse.
Pedir el porcentaje de propiedad femenina de un cliente mipyme no es pedir un campo más en un formulario. Es pedir un dato que, en la mayoría de los core bancarios instalados en la región, sencillamente no existe con esa granularidad. Los sistemas fueron diseñados para identificar al deudor, no para descomponer la estructura accionaria del deudor. Lo mismo ocurre con la razón del rechazo: en muchas instituciones vive como texto libre en la bitácora de un analista, o directamente no se registra de forma estructurada, porque nunca nadie lo pidió en un reporte.
Entonces el trabajo real que separa a una entidad de cumplir a tiempo se parece bastante a esto:
- Origen del dato. Definir dónde nace el porcentaje de propiedad femenina —expediente de onboarding, acta constitutiva, declaración del cliente— y cómo se actualiza cuando cambia la composición accionaria.
- Estructurar el rechazo. Convertir la razón de negación en un catálogo cerrado de códigos, no en texto libre. Sin eso, el reporte trimestral no es agregable.
- Trazabilidad. Poder demostrar, dato por dato, de dónde salió cada cifra reportada. Un reporte regulatorio que no se puede reconstruir es un hallazgo de auditoría esperando a ocurrir.
- Retroactividad. El corte es al 30 de septiembre; los créditos que entran en ese corte ya se otorgaron o se rechazaron. La información hay que reconstruirla, no solo capturarla hacia adelante.
Una tendencia más amplia
Esta circular apunta en la misma dirección que otras obligaciones recientes del sistema financiero dominicano: el supervisor pide cada vez menos estados agregados y cada vez más datos granulares, reconstruibles y comparables. Es la misma lógica que atraviesa la supervisión basada en riesgos, la convergencia hacia Basilea III y las exigencias de monitoreo y trazabilidad en materia de prevención de lavado de activos. El denominador común no es un tema regulatorio concreto, sino una capacidad: poder responder con evidencia, en el plazo pedido, sin un trimestre de trabajo manual de por medio.
Eso es exactamente lo que resuelve CumplimientoControl, nuestra plataforma de cumplimiento financiero y trazabilidad regulatoria: captura estructurada de los datos que el supervisor va a pedir, catálogos controlados en lugar de texto libre, y un rastro auditable que permite reconstruir cualquier cifra reportada hasta su origen. En TEKFENIX también desarrollamos las integraciones que conectan el core bancario existente con estos nuevos requerimientos de reporte, sin obligar a reemplazar el sistema central; y con Nexturno, las entidades capturan desde el propio mostrador de la sucursal la información del cliente mipyme que después hará falta en el reporte —en el momento en que el cliente está delante, que es cuando el dato es fácil de obtener.